Eso sí, al despertarnos en nuestra cabaña las vistas dejaban atrás todas las pegas
Después de desayunar, comenzamos a recorrer los 85km que había hasta Hellesylt, donde embarcaríamos en el último ferry largo que cogeremos en esta expedición (unos 20km)
De camino, podemos ver que no somos los únicos que utilizamos los merenderos a pie de carretera, la fauna autóctona también hace uso de ellos
Al llegar a Hellesylt, mientras esperamos para embarcar podemos ver una cascada justo antes de desembocar en el fiordo
Este ferry tiene una capacidad limitada y, gracias a los consejos de un antiguo expedicionario de estas tierras, reservamos plaza por internet y fue una magnífica idea.
Recorremos el fiordo Geirangerfjord hasta Geiranger, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2005. Es uno de los fiordos más estrechos y más espectaculares de todos los que hemos visitado.
Al llegar a Geiranger, nos "esperaban" dos cruceros y todos sus cruceristas
Como todavía no tenían preparada nuestra habitación, hemos decidido comer y ver alguno de los encantos de esta ciudad-puerto
Y nos hemos dirigido al alojamiento que teníamos reservado. Se trata de un pequeño apartamento con vistas al fiordo
Decidimos descansar una horita con estas vistas.
Dos de los miembros de esta expedición decidieron subir al mirador de Flydalsjuvet, mientras que el otro expedicionario decidió quedarse durmiendo ya que según su criterio: "visto un fiordo, vistos todos".
Juzguen ustedes mismos si merecía la pena la subida al mirador
Hemos vuelto al apartamento, con bastante menos gente por la calle, ya que los dos cruceros que había a nuestra llegada ya han partido hacia nuevos puertos con todos sus cruceristas.
Mañana realizaremos el penúltimo viaje de nuestra expedición hasta Älesund, con la misma ilusión que cuando la iniciamos.


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