domingo, 9 de julio de 2017

Día 2: Oslo

Después de intentar descansar algo de nuestra llegada a Oslo, hoy nos hemos dispuesto a disfrutar todo lo que hemos podido de la Capital noruega.

Después de coger fuerzas con el desayuno incluido en nuestra reserva hotelera, hemos salido a la calle empezando por dirigirnos a la Galeria Nacional, donde hemos admirado algún que otro Goya, Picasso, el Greco y su cuadro más famoso, el Grito de Edvard Munch.


A la salida nos dirigimos al ayuntamiento de la ciudad, donde se entregan los premios Nobel de la Paz.


Desde uno de sus ventanales, hemos podido admirar el primer fiordo de este viaje, el de Oslo.


El hambre empezaba a apretar y hemos optado por aprovechar la presencia de Food Trucks al inicio del puerto, para disfrutar de buena comida y mejores vistas.


Con el estómago lleno, que siempre ayuda a ver las cosas de otra manera, nos hemos puesto en marcha camino de la Ópera, un majestuoso edificio que quiere simbolizar un iceberg saliendo del agua del fiordo.


A partir de aquí, el tiempo nos ha empezado a molestar un poquito y hemos pasado de sol y calor a aire y alguna que otra gota, que nos ha obligado a resguardarnos durante unos minutos en una parada de bus.

En nuestra tarde, hemos visitado el Palacio Real


Y hemos ido hasta el famoso parque de las estatuas, el Vigelandsparken donde hemos saludado a la mas famosa de todas ellas


Ya de camino de vuelta al hotel, hemos sido conscientes después de verlos en infinidad de ocasiones durante todo el día del alto poder adquisitivo del pueblo noruego y de su conciencia ecológica. Hay infinidad de vehículos eléctricos y el más abundante de todos es el Tesla


Ahora ya de vuelta en el hotel, aprovecharemos para darnos un baño en la piscina y relajarnos un poco, ya que mañana empieza nuestra ruta noruega por los Fiordos, ya os iremos explicando





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