Nuestra primera parada ha sido en Evje, donde uno de los componentes de este viaje ha decidido recordar tiempos mejores, cuando sólo era un niño.
Hemos seguido nuestro camino y al pasar por Grendi, donde encontramos una granja de alces, la cual se podía visitar, alimentar y tocar a los animales. Y hacia allí que nos fuimos
Después de disfrutar de estos simpáticos animales, hemos parado en una de las muchas mesas que hay a pie de carretera, para alimentarnos, que falta nos hacía ya, hoy lo hemos hecho con estas vistas
Con el estómago lleno, hemos circulado por carreteras secundarias, donde nosotros podemos decir que éramos los intrusos.
En la parte alta de uno de los puertos por los que hemos discurrido hoy, la temperatura se puede decir que era más bien invernal y no del mes de verano en el que estamos
Los últimos kilómetros antes de llegar a nuestro alojamiento de esta noche, han sido un poco complicados por la aparición de la niebla.
Pero todo esto ha merecido la pena, ya que hoy dormimos en este lugar, que se puede considerar casi paradisíaco



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